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Entradas con la etiqueta ‘Diseño de jardines’

Plantas trepadoras para pérgolas

Jueves, 2 de febrero de 2012

Una vez que se ha alcanzado un acuerdo acerca de la gracia y elegancia que las pérgolas aportan al diseño de un jardín, conviene detenerse a seleccionar, concienzudamente, cuál es la trepadora más conveniente.

Cierto es que en esta selección se deben tener en cuenta aspectos específicos del propio jardín, tales como la cantidad de sol que recibe y en qué horarios, cuál es del diseño general del espacio, con qué fines será utilizado y hasta si hay en la casa personas o animales que pudiesen ser alérgicos a determinada especie.

No obstante, nuestro criterio de clasificación será mucho más subjetivo. Simplemente habremos de listar tres trepadoras que, a nuestro entender, engalanan las pérgolas, en particular, y los jardines, en general.

Buganvilla: su floración delicada, a la vez que intensa, la convierte en una de las trepadoras más reconocidas. En algunos lugares de América se la llama Santa Rita. Su flor rosada destaca en el verde de las hojas y en climas cálidos florece todo el año, incluso, en invierno. Al tratarse de una planta que soporta condiciones adversas como frío y falta de agua, resulta adecuada para quienes no dispensarán demasiados cuidados al jardín.

Jazmín común: es el más cultivado de los jazmines. También se le da el nombre de morisco, blanco, jazminero, jazmín de verano, y, hasta, oficinal. Forma ramilletes de flores blancas intensamente perfumadas. La floración ocurre desde el final de la primavera hasta el final del otoño.

Glicinia: trepadora de follaje caduco. Sus flores son azuladas y ligeramente perfumadas. Si bien su crecimiento es rápido, con lo cual en poco tiempo las pérgolas están cubiertas de follaje, la primera floración no tiene lugar hasta diez años después de la germinación. Requiere de cierta atención en cuanto a la calidad del suelo y los cuidados generales. Además, es tóxica por lo que se debe prestar cuidado especial si hay niños y mascotas en la casa.

Piscinas naturalizadas en su jardín

Lunes, 30 de enero de 2012

Si está pensando en remodelar su jardín, puede incluir una piscina naturalizada. En ella podrá disfrutar de la naturaleza bañándose en agua cristalina y saludable.

Integrar una piscina dentro de un proyecto de paisajismo realza los aspectos decorativos y naturales del lugar. Las biopiscinas recrean el entorno en su construcción. Son sustentables y para su mantenimiento no se recurre a productos químicos que resecan la piel.

En el plano decorativo son muy bellas. Tener la posibilidad de salir al jardín y visualizar un pequeño lago no deja de ser atractivo y relajante.

En poco tiempo, alrededor de las piscinas se forma un ecosistema que favorece las necesidades y nutrición de las plantas. De esa manera se elimina cualquier tipo de contaminante que pueda llegar al agua.

El lugar ideal para instalar una piscina naturalizada es el jardín. Las instalaciones que precisa son un circuito de tuberías y un terreno amplio.

Para su construcción, siguiendo algunos principios del paisajismo, se debe destinar como mínimo 40 metros cuadrados (20 metros se reservan para nadar, y el resto será la zona dedicada a la regeneración del ecosistema). Además, tiene que presentar alrededor de dos metros de profundidad.

Cada proyecto de paisajismo es diseñado y adaptado a las necesidades de cada usuario. La flora y fauna, que componen el entorno de la piscina, debe ser resistente al clima del lugar y a las características que presente las particularidades del terreno. En su construcción se utilizan materiales ecológicos como plástico reutilizado, piedra, madera de construcción o bolsos geotextiles.

Plantas y flores en invierno

Jueves, 26 de enero de 2012

En invierno la jardinería no debe descansar. En esta época del año se pueden plantar árboles, arbustos, o redecorar el jardín con algunos frutales y rosales.

En regiones de bajas temperaturas las especies más delicadas deben protegerse con telas, periódicos o plásticos. En caso de que nieve, es recomendable cerrar los arbustos para impedir que esta se acumule en su centro.

Si se dispone de macetas de terracota o de barro, mucho cuidado, es mejor guardarlas. A la intemperie se pueden agrietar por el frío.

En jardinería de exteriores es importante acolchar el terreno al pie de las plantas con una capa de mantillo. De esta manera se protegerán las raíces y cuello de los violentos cambios climáticos y de las heladas.

Si tenemos plantas de interior debemos acercarlas a una ventana y alejarlas de las estufas o calefactores. Si el ambiente está calefaccionado es necesario regar las plantas habitualmente, ya que precisan más agua. En caso de que salga del grifo extremadamente fría, recurre al agua tibia.

Durante el invierno, en jardinería, no se deben utilizar fertilizantes minerales. Se debe recurrir al abono orgánico (estiércol, mantillo, turba, guano). Una opción recomendable es guardar las cenizas de la chimenea para abonar la tierra.

Para decorar jardines se pueden utilizar plantas con hojas y flores. Estas son muy resistentes al frío, además de ser coloridas. Entre las plantas con hojas destacan la col ornamental, la brecina o la hiedra, mientras que las plantas con flores pueden ser el narciso, el crocus, el rododendro o la campanilla de invierno.

Pérgolas de madera para espacios abiertos

Martes, 17 de enero de 2012

Para espacios descubiertos, tan agradables para un desayuno al aire libre o para contemplar una noche con estrellas, nada mejor que una pérgola en el jardín; y para dar mayor elegancia y distinción al mismo, la mejor opción son pérgolas de madera. A diferencia de las alternativas que encontramos en aluminio o metal, las pérgolas de madera armonizan estéticamente mucho mejor con el jardín, a la vez que son más resistentes y aptas para todos los climas. Así mismo el Feng Shui recomienda las pérgolas de madera o bambú para conservar el flujo energético del jardín y el movimiento libre de energía.

En el momento de elegir la madera para una pérgola, nada mejor que el pino. Esta madera, además de fuerte y resistente, posee un nivel de elegancia en su color y acabados superior a otros tipos, sin descartar otras maderas fuertes como el Curupay o el Vitapirá.

Puede combinar la pérgola de madera con una mesita clásica en madera y acabados con soporte de vidrio y sillones de pino, o cedro de color caoba, con soportes en cuero blanco; se sugieren colores claros, los cuales armonizan perfectamente con el ambiente natural del jardín y el color de la madera; o también se puede combinar con sillas de metal siglo XVIII en color negro.

Para finalizar, no deben faltar las plantas trepadoras que crecen a los costados de la pérgola y se van ensanchando hacia el techo de la misma, generando un maravilloso arco natural, como los soñados en los cuentos de hadas.