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Archivo de mayo de 2009

LAS UTILIDADES DE BORDURAS FLORIDAS EN DISEÑO DE JARDINES

Lunes, 11 de mayo de 2009

En paisajismo y diseño de jardines, las borduras floridas se utilizan para cubrir necesidades del espacio, tales como delimitar zonas destacables, acompañar el diseño de una escalera, prolongar la continuidad de una pared, resaltar los desniveles del suelo, dar terminación a los límites del césped; también son útiles para cubrir zonas poco vistosas. Pueden planificarse coloridas orlas en troncos secos o en rodajas, o rodeando grandes piedras o lajas.

Existen distintas posibilidades en el diseño de jardines con respecto a la realización y uso de borduras floridas. Para comenzar, siempre se debe tener una idea clara de lo que quiere realizarse y de la necesidad, si la hay, a cubrir.

Nunca deben planearse canteros bajo árboles, son lugares faltos de sol y excesivamente húmedos. Tampoco se recomiendan rígidas hileras, sembrar en forma de S y escalonadamente o en semi-círculo. Es necesario carpir la zona que ocupará delimitando de manera precisa (ancho y largo) su forma. Hay que quitar malezas, piedras, raíces para luego abonar con fertilizante líquido. Por último, se deja en reposo de 7 a 9 días.

El paso siguiente es elegir el tipo de especies a plantar por su color, altura, porte, etc. Siempre recordar que un diseño de jardines que aspire a tener floración casi todo el año, tiene que alternar especies perennes o arbustos enanos, con especies anuales que son las que poseen un hermoso colorido. Tener en cuenta cuando se visite el centro de jardinería que los plantines de almácigo son mucho más económicos e iguales a las plantitas enmaletadas.

Las borduras floridas o canteros de un único color sólo se complican cuando se alternan varias especies, ya que habrá que hacer coincidir sus necesidades. Es decir, recibir las mismas horas de sol y cantidad de agua, y además guardar armonía en los tonos. Para ello se debe tener en cuenta que el verde de las hojas unifica, y que el blanco es lo clásico siempre armonizable.

Es posible planificar bordes o canteros que cumplen con distintas especificaciones de altura y volumen, estudiando en cada caso las especies adecuadas para cada bordura que nos brinda la jardinería.

Para borduras bajas podemos elegir entre verbena, portulaca, gazania, petunia, primavera, pensamiento, entre otras. Para borduras medianas, cineraria, campanilla, corales, caléndulas, etc. Y, por último, achiras, agapantos, crisantemos, margaritas, etc., son ideales para borduras altas.

Tengamos en cuenta que el diseño de jardines influye en el ánimo. Así, las perennes con su paisaje continuado crean sensación de permanencia y seguridad, mientras que las especies de hoja caduca despiertan la curiosidad y expectativa inducidos por la fisonomía cambiante de cada uno.

INCLUSIÓN DE BULBOS EN DISEÑO DE JARDINES Y PAISAJISMO

Viernes, 8 de mayo de 2009

En jardinería los bulbos ofrecen una opción interesante respecto al diseño de jardines. Las plantas bulbosas poseen un órgano subterráneo perenne de variada forma y naturaleza: bulbo-tubérculo, tubérculos y rizoma, con surgimiento foliar y floral que se repite en periodos determinados, condicionados a la forma de cultivo, época de plantación, clima, etc. Luego de florecer profusamente, entran en reposo absoluto indispensable para la nueva brotación.

El cultivo en base a bulbos da resultados óptimos, de extraordinario colorido y es muy adaptable, por ese motivo también en paisajismo se lo utiliza frecuentemente. Se pueden plantar bulbos en el interior de casas, como también en el patio, masetas, balcones y jardines, ya sea en forma de borduras coloridas o vistosas manchas y aun debajo de árboles.

Es preciso observar su aspecto en el momento de la compra, que debe presentarse lozano, firme, sin señal alguna de enfermedad.

Cada especie tiene su exigencia en cuanto a terreno, luz o agua, lo que puede consultarse en los locales de jardinería, pero en general requieren tierra suelta, aireada, pues la humedad excesiva pudre al bulbo. Se debe mantener a la tierra libre de piedras y malezas. No los favorece el suelo calcáreo y sí el terreno arenoso, bien abonado con materia orgánica y algo de polvo de hueso. Es beneficioso no plantar en el mismo lugar del jardín bulbos que florecen alternadamente en primavera y otoño, pues la tierra necesita descanso para renovar sus nutrientes.

Cuando cesa la floración no hay que olvidarse de los bulbos y regar con abono mineral soluble espaciadamente hasta suspender por completo, favoreciendo con esto a los tejidos bulbares. Una vez seca la planta, y con tierra húmeda, se los extrae con cuidado y, ayudándose con una palita, se depositan sobre hojas de papel o tabla durante algunos días a la sombra. Después, muy limpios y con algún insecticida apropiado, se guardan en cajas sobre un manto de aserrín en algún lugar oscuro y fresco.

El cultivo en base de bulbos puede aplicarse tanto en diseño de jardines exteriores, por ejemplo en canteros o borduras; en macetas, dentro o fuera de la vivienda; o bien en agua, como puede ser en floreros o jarrones. Por su amplio uso y la belleza de las plantas y flores que producen, los bulbos son una especie tenida siempre en cuenta en paisajismo y recomendadas indudablemente por personas especializadas en jardinería.

PAISAJISMO CON PÉRGOLAS Y VELAS NÁUTICAS

Jueves, 7 de mayo de 2009

Las pérgolas

Un jardín o terraza medianamente amplia seguramente necesite una zona de estar para disfrutar de los días y noches al aire libre. Un diseño de jardines dispuesto a cubrir esta necesidad puede hacer uso de una pérgola para generar un espacio acogedor, que proteja del sol y de las lluvias. Pueden instalarse aisladas en medio del jardín, o bien junto a una pared de la casa; su primera finalidad es brindar sombra.

La madera es el material más utilizado en la estructura de pérgolas, aunque los profesionales en paisajismo y diseño de jardines también las recomiendan de hierro, aluminio, de obra, con techo de tejas o de paja. Asimismo, también es posible construir una pérgola de cañas y, en cualquier comercio de jardinería, conseguir plantas trepadoras de hoja perenne, como la hiedra, para que se eleven y cubran el techo de la misma. El material con el que se realiza la pérgola depende de la función de ésta; las hay impermeables, ideales para cálidos días inestables, o bien están las que sólo se destinan a generar sombra.

Elemento clave del paisajismo, las pérgolas visten el jardín y conciben un nuevo ambiente en el mismo. En cuanto a las formas, las más comunes son rectangulares, hexagonales o circulares, aunque la construcción se debe adecuar al espacio que se tiene en el jardín. Respecto al estilo, las hay clásicas, recargadas o sobrias, así como otras opciones más atrevidas.

Realizadas con el mismo material de la casa se consigue una unión perfecta entre exterior e interior.

 

Las velas náuticas

No sólo con las variantes de la jardinería se consigue un buen diseño de jardines. Las velas náuticas o velas ibicencas, al igual que las pérgolas, son una opción interesante cuando se busca protección del sol, lluvia o sencillamente algo de privacidad. Generalmente se realizan con telas y lonas de colores claros, como blanco y beige; también son aconsejables las telas impermeables. El diseño más recomendable es el que ofrezca la mayor protección durante los meses más calurosos del verano, cuando los rayos solares son más dañinos.

No sólo son ideales para el diseño de jardines, también se les puede encontrar lugar en una terraza o en un amplio balcón. Otorgan un carácter vanguardista al espacio, son novedosas y pueden realizarse con una gran cantidad de materiales.

JARDINERÍA Y PAISAJISMO DE ESTILO MINIMALISTA

Miércoles, 6 de mayo de 2009

El concepto “menos es más” resume al estilo minimalista. Esta nueva corriente, austera y natural, se viene imponiendo cada vez con mayor éxito a través del paisajismo y la arquitectura.

El diseño de jardines que se inclina por este estereotipo vanguardista encuentra en lo oriental y étnico asiático una fuente de inspiración inagotable. La serenidad, sobriedad, armonía y pureza provienen de las tradiciones y culturas orientales; estos factores, unidos a las posibilidades que nos brinda la jardinería, permiten la creación de un jardín que evoca sensaciones de bienestar y energía, de formas claras y limpias, rompiendo con diseños y tradiciones implantados.

En arquitectura, la corriente minimalista se caracteriza por muros de revoque o piedra clara, amplias ventanas cuadradas sin persianas, líneas horizontales en madera, pisos de cemento o madera rústica y galerías de caña o madera. El diseño de jardines de viviendas con este estilo no suele contraponerse, y también hace mucho uso de cañas de bambú, arena y piedras y paredes de madera. En los bordes de las piscinas suelen construirse decks que cambian positivamente el aspecto del jardín.

Generalmente este estilo suelen adoptarlo los expertos en paisajismo al momento del diseño de jardines costeros y en otras zonas con climas agresivos, porque perduran más tiempo que otros estilos.

El estilo minimalista propone como elemento constante a la luz. Las grandes galerías de techo vidriado, y amplias ventanas permiten el paso de los rayos hacia el interior. Los jardines realizados en base a esta corriente no suelen contar con amplias sombras, por lo que sus plantas deben soportar el sol. Cualquier persona idónea en jardinería recomendará plantas de bambú, cañas y palmeras para este estilo de jardín. No estila el uso de grandes superficies de césped, ya que, por lo general, su piso es de piedra o mosaico rústico.

El diseño de jardines minimalistas, si bien no acostumbra a ubicar demasiados objetos en el espacio, sí acepta algunos pocos ornamentos como reposeras y sillones de madera, fuentes y macetas de piedra, entre otros.

La sofisticación y la elegancia no tienen lugar en el estilo minimalista, pero sí la autenticidad en el diseño.